El oleoducto (Carrasco - Cochabamba) fue roto por un tractorista mientras realizaba trabajos en el lugar. El líquido llegó rápidamente hasta el río Magareño.
La población se concentró en el lugar para recoger el combustible y comercializarlo en 15 bolivianos el litro, según el reporte del periodista Jonás Alegre.
Los pobladores expresaron su preocupación porque el cauce del Magareño se une con muchos ríos del Chapare donde viven varias comunidades.
Al lugar llegó una cuadrilla de 10 trabajadores de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) para resolver el problema.
Según un comunicado de YPFB Transporte, subsidiaria de YPFB Corporación, tras detectar el daño,las operaciones de dicho ducto fueron detenidas y se movilizó al personal especializado para la reparación. El accidente fue ocasionado por un tercero con el cierre de válvulas.
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