domingo, 16 de marzo de 2008

Ramírez “cooperativizará” las funciones de Yacimientos

El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Santos Ramírez, anticipó que “cooperativizará el funcionamiento de la empresa”, la cual tiene una supuesta deuda de 300 millones de dólares con las compañías petroleras.

En una entrevista con El Deber, Ramírez anticipó que la estatal descentralizará sus actividades en el marco de su relanzamiento previsto para mañana.

Adelantó que la idea fundamental de los anuncios pasa por otorgar a la empresa un carácter orgánico-administrativo, económico-financiero, técnico-operativo para que la compañía participe en toda la cadena productiva del sector (exploración, producción, refinación, transporte, comercialización, almacenaje, industrialización, entre otros).

A la fecha, la estatal ya tiene su primera subsidiaria, YPFB Refinación, que es una firma creada tras la compra de las refinerías a Petrobras.

La Prensa conoció además que se creará una compañía para la industrialización, denominada Empresa Nacional de Industrialización de Bolivia y que se pondrá en vigencia la nueva estructura organizacional.

Ramírez confirmó que se alistan al menos una decena de decretos para respaldar las nuevas transformaciones.

Para ultimar los detalles, desde el viernes sostiene reuniones con los funcionarios de la empresa, del Ministerio de Hidrocarburos y de otros sectores.

La situación

El Deber informó que los cambios se dan en momentos en los que la petrolera se encuentra sumida en una crisis interna con denuncias de nepotismo, contrataciones irregulares, mayor centralización administrativa, deudas pendientes por conciliar, diferentes escalas salariales, despidos injustificados, carencia de seguridad industrial, fallas en la logística de importación de diésel y la distribución de gas licuado de petróleo (GLP), y la falta de liderazgo en las negociaciones con Brasil, Argentina y las petroleras.

Ante esa situación, Ramírez intenta dar un nuevo giro con el objetivo de hacer despegar la compañía y convertirla en una “megaempresa”.

Sin embargo, su tarea se torna difícil. La primera prueba de fuego es hacer que 28 ex trabajadores petroleros huelguistas suspendan su medida que exige su recontratación y que la Federación Sindical de Trabajadores Petroleros de Bolivia y la Central Obrera Boliviana (COB) escuchen su propuesta y la avalen.

A ello se suma que deberá persuadir a las empresas petroleras para que aceleren sus inversiones en el país con el objetivo de que se pueda abastecer el mercado externo de Brasil y Argentina. Desde este lunes, comenzará una serie de reuniones con ese sector.

De acuerdo con los analistas del área, uno de los retos de Ramírez será reencaminar a la compañía, aunque dudaron mucho de esa posibilidad.

La semana pasada se conoció que una organización afín al Movimiento Al Socialismo (MAS), denominada MAS Petrol, logró que sus militantes sean contratados en la empresa, sobre todo en La Paz y Oruro.

Ramírez, ex senador y maestro rural, es uno de “los hombres fuertes” de ese partido y fue designado hace cuatro días por el presidente Evo Morales con el objetivo de que YPFB sea “una empresa técnica”, capaz de operar en toda la cadena productiva.

Sin embargo, ninguno de sus colaboradores, el Vicepresidente de Operaciones, el Gerente Nacional de Finanzas, el Director Nacional de Recursos Humanos y la Directora Nacional de Comercialización, son especialistas en el área y, según sus datos, ni tienen la experiencia requerida para asumir el reto. Ramírez los defendió y destacó su profesionalidad

YPFB tiene una deuda con las petroleras y conciliará cuentas

Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó ayer que conciliará deudas con las empresas petroleras sobre sus servicios prestados al Estado.

Sin mucho detalle, el gerente nacional de Finanzas de Yacimientos, Édgar Trujillo, declaró a La Prensa que existen “pequeños saldos pendientes” entre el Estado y las compañías referidos sobre todo al pago por los costos recuperables (los gastos operativos que realizan). Además anticipó que serán revisados en los siguientes días.

La posición surgió luego de que se conociera que las compañías exigen que Yacimientos les pague más de 300 millones de dólares por supuestos compromisos vencidos desde el año pasado por concepto de Certificados de Devolución Impositiva (Cedeim), venta de combustibles líquidos al mercado interno y exportación de gas natural.

Trujillo rechazó que la estatal adeude “el monto astronómico” que aseguran las empresas. “No es tanto como dicen, pero hay que revisar de cuánto estamos hablando; en este momento no recuerdo la cifra “.

Fuentes del sector petrolero informaron que están preocupadas por el incumplimiento, que se generó cuando Guillermo Aruquipa estaba al mando de la petrolera. El jueves, este funcionario fue destituido del puesto, pero un día después asumió como el segundo hombre a cargo del destino de la compañía.

Además se conoció que la Cámara Boliviana de Hidrocarburos (CBH), organización que agrupa a todas las petroleras, envió una carta a Yacimientos en demanda de que honre sus deudas.

Trujillo admitió que recepcionó el documento, pero dijo que para la empresa, la CBH no tiene ninguna representatividad y que no se reconoce su labor de mediadora.

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