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martes, 11 de noviembre de 2008

El Gobierno no descarta la importación de gas licuado

El vicepresidente Álvaro García Linera afirmó ayer que si los mecanismos gubernamentales de control de lucha contra el contrabando fallan, el Ejecutivo se verá en la necesidad de importar Gas Licuado de Petróleo (GLP) para cubrir la demanda en lo que resta del año y probablemente hasta febrero del 2009.

“Si fallan los mecanismos de lucha contra el contrabando y algunas personas siguen exportando indebidamente el GLP, estamos obligados a comprar”.

Aseguró que se están tomando las previsiones para garantizar el abastecimiento del mercado interno desde marzo del próximo año e incluso más adelante exportar gas licuado.

“Consideramos que en el 2009 vamos a garantizar el abastecimiento, pero hay unos meses, noviembre, diciembre, enero, febrero a más tardar, donde pudiera haber un desbalance”, reconoció.

Según el Vicepresidente, el Gobierno hará todo lo necesario para no importar GLP, pero si es necesario “lo haremos temporalmente, por meses o semanas”.

Entre las previsiones para que no falte el carburante en el mercado interno, García informó que el Gobierno “si no me equivoco invertirá 90 millones de dólares en la construcción de una planta separadora de líquidos y la compra, a través de Andina de una planta antigua”. “La planta antigua nos permitirá garantizar el GLP para el invierno del 2009 y con la nueva planta —que ojalá entre en funcionamiento hasta fin de año— podremos incluso exportar”, el combustible, señaló.

El Vicepresidente dijo que la falta de diesel se debe a que en los últimos meses se incrementó la actividad del contrabando.

En el Perú, una garrafa de gas cuesta más de Bs 100. “En las próximas horas o días se aprobarán medidas muy fuertes contra el contrabando. Si funcionan no será necesario importar, si falla nos veremos obligados”, anunció.

Argentina deja en el plan B al gas boliviano

El gobierno de Cristina Fernández prevé adelantar la construcción del gasoducto vía decreto y utilizará gas producido en Salta. Los tubos serán de menor dimensión y cuando Bolivia tenga más gas, se incluirán loops.
El Gobierno argentino decidió acelerar parte de la construcción del Gasoducto del Nordeste Argentino (GNEA) y proyecta algunos cambios en la obra: inicialmente, no esperará al gas boliviano, ya que empezará a transportar su propio carburante.

El secretario de Energía de Argentina, Daniel Cameron, en un reciente contacto con la prensa argentina anunció que su gobierno firmará un decreto para adelantar la obra y que ésta sería alimentada con reservas gasíferas de la provincia de Salta.

“Ante las demoras que estamos teniendo en las posibilidades transferir gas de parte de Bolivia y con las exitosas exploraciones que tuvimos en el NOA (noroeste argentino), donde se descubrió una importante capacidad gasífera, vamos a apurar las obras para que comiencen en el 2009”, sostuvo la autoridad.

De acuerdo con el contrato de compra y venta de gas suscrito entre Bolivia y Argentina en octubre del 2006, el país debería estar exportando a Argentina 7,7 millones de metros cúbicos diarios (MMmcd) de gas y a partir del 2010, el volumen máximo de 27,7 MMmcd. Sin embargo, actualmente, los envíos están en un promedio de 1,5 MMmcd y se prevé contar con el volumen máximo sólo a partir del 2014.

El funcionario argentino indicó que “ya están todos los elementos necesarios para que la Presidenta (Cristina de Kirchner) firme un decreto en el que se ordena la construcción del Gasoducto, utilizando el gas del NOA para alimentar a Corrientes, Misiones, Formosa y Chaco”.

Según el diario argentino La Época, Cameron explicó que se trata de ductos de menor dimensión, que luego serán complementarios del GNEA.

“Se trata de ramales de menor dimensión que una vez construido el GNEA, actuarán como complementarios. Seguramente no se podrá abastecer toda la demanda que estaba prevista con la provisión desde Bolivia, pero se van a ir dando soluciones en la medida que se pueda distribuir el gas que hay, el gas que tenemos”, aclaró el funcionario.

Al respecto, el viceministro de Desarrollo Energético, Misael Jemio, aclaró que los cambios en la dimensión no afectarán porque luego, a través de loops (ductos paralelos que permiten ampliar la capacidad), se llegará a exportar a Argentina todo el volumen comprometido.

COMPLEMENTARIO

Etapa • En una segunda etapa, el GNEA llegaría hasta el norte de Santa Fe. Para esto, se depende del aumento de la provisión del combustible desde Bolivia, dice el diario La Época.

Cambios • Se prevé dos cambios: el diámetro de los tubos se reduce de 36 a 16 pulgadas de diámetro; y de las tres plantas compresoras del proyecto original, sólo quedará una.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Empresarios ven conveniente producir biocombiustibles

Un grupo de empresarios bolivianos emprendió una "cruzada" para convencer al Gobierno del presidente Evo Morales de la conveniencia de producir biocombustibles para mejorar la economía y la calidad de vida en el país.

Contra viento y marea y con "armas pacíficas" que no pasan del análisis y la investigación, las principales organizaciones empresariales proponen generar un debate a nivel nacional y tratan de superar el rechazo del Ejecutivo, que ve en la generación de estos combustibles un riesgo para la seguridad alimentaria.

"Bolivia debe ver esta forma de energía como una oportunidad y no como una amenaza", afirmó a Efe el coordinador del proyecto de Biocombustibles del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Juan Carlos Lijerón.

Según los datos que maneja este instituto, la producción adicional de materia prima para biocombustibles generaría un fuerte "efecto empleo" de más de 100.000 puestos de trabajo directos e indirectos en los diferentes sectores productivos en un plazo máximo de 10 años y sin agredir al medio ambiente.

El IBCE, junto con la Cámara de Comercio e Industria de Santa Cruz (Cainco), está llevando a cabo una serie de iniciativas para promover la producción de "agroenergía" en el que es uno de los países más pobres de América Latina "bajo criterios de sostenibilidad".

"Los biocombustibles generados con racionalidad (...) podrían ser una efectiva contribución a la disminución del calentamiento global y un eficaz instrumento para el desarrollo económico de Bolivia", defiende el presidente del IBCE, Ernesto Antelo, para enfrentar las criticas del Ejecutivo sobre esta forma de generar energía.

En la introducción del proyecto "Bolivia: Estudio de Caso para la Mesa Redonda sobre Biocombustibles Sostenibles" que promueve este instituto junto con la Cainco, Antelo defiende que la producción de este tipo de combustibles supondrá "más empleo, más ingresos y más alimentos para los ciudadanos".

"No es posible que Bolivia sea una isla" en biocombustibles cuando hay deficiencias energéticas en el país", sostuvo Lijerón, para quien este tipo de generación energética serviría para "reducir el gasto de la importación de diesel fósil" y podría "llegar a garantizar el autoabastecimiento".

"Son una alternativa interesante a los combustibles fósiles y una oportunidad que valdría la pena discutir en lugar de irse al extremo de decir que todos sus aspectos son negativos", lamentó respecto a la posición del Gobierno de Morales.

El líder indígena ha reiterado en diversas ocasiones su oposición al uso de productos agrícolas para elaborar combustible por los "peligros" que supone para la seguridad de los pueblos, ya que, a su juicio, este tipo de energía influye en el alza de precios de los alimentos.

Según Morales, la producción de energía a partir de productos agrícolas serviría para "alimentar a la chatarra norteamericana y no a los hambrientos", tal y como señaló en julio de 2007 en una conferencia de prensa.

No obstante, los empresarios sostienen que existen alternativas para generar biocombustibles y "simultáneamente producir alimentos y mejorar las condiciones de vida de las personas" para lo que "habría que establecer disposiciones legales para regularlo", defendió el coordinador de esta área del IBCE.

"Algunas materias primas que no son alimentos (como el piñón o la palma) pueden contribuir a reactivar tierras que están improductivas o degradadas", señaló.

Lijerón explicó que se podrían producir biocombustibles en todo el territorio boliviano, si bien habría que llevar a cabo estudios para determinar qué materias primas serían más aptas.

Para el experto, frente al bioetanol "el biodiesel es más factible de desarrollar en los cuatro grandes grupos territoriales en que geográficamente se divide Bolivia: el altiplano, los valles, el trópico húmedo y el Chaco".

Sin embargo, planteó que se realice un análisis sobre las posibilidades de desarrollar estas energías "como una medida de paliar parte de la crisis energética que se avecina".

"Siendo que esto demanda inversión, el Estado debe concurrir con políticas que garanticen e incentiven (las investigaciones)", subrayó.

En este mismo sentido, el presidente del IBCE abogó por un "debate responsable del tema" que no sea sustituido "por su ideologización y politización"

Cerca de $us 7.000 millones anuales son indispensables para aumentar producción


La escasez no es fruto de la casualidad ni de los bloqueos, sino de la falta real de combustibles, puesto que el país está produciendo menos petróleo.

(ANF).- El país requiere con urgencia una inversión anual de 7.000 millones de dólares para combatir el desabastecimiento de combustibles y honrar los compromisos con mercados externos, puesto que la falta de combustibles en el país no es casual, es producto de la incertidumbre que provocó la huida del capital desde hace siete años.

La escasez no es fruto de la casualidad ni de los bloqueos, sino de la falta real de combustibles, puesto que el país está produciendo menos petróleo, coinciden, por separado, los analistas y ex autoridades Carlos Miranda y Carlos Alberto López, al indicar que esto, también, es producto de la reducida perforación de pozos en el territorio nacional, lo que está poniendo en riesgo, inclusive el suministro de gasolina.

FALTA DE ACUERDOS

Si bien el presidente interino de YPFB, Santos Ramírez, no descarta las inversiones privadas que se producirán a través de los Contratos de Operación en vigencia, igual todavía están pendientes normas que rijan esta actividad, faltan acuerdos que garanticen a las compañías la recuperación de sus inversiones, además, de mercados para el gas natural.

Del total del millonario capital que requiere el país, 3.200 millones de dólares deben destinarse al desarrollo de campos, al sistema de transporte y compresión para aumentar la producción, y 3.800 millones a la logística de transporte, refino y almacenamiento tanto de gas como de líquidos, asegura López.

Frente a la necesidad del país de inversiones super opulentas, el gobierno autorizó a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos el empleo de 500 millones de dólares para el 2009, monto que corresponde a poco menos de 15 por ciento de los 7.000 millones que se requiere para aumentar la producción.

GASDEPENDIENTES

Como Bolivia siempre fue un país gasífero, entonces en décadas pasadas se quemaba o venteaba el gas para poder extraer los líquidos necesarios para atender la demanda del mercado interno, por lo que asegurar la plaza brasileña para este energético garantizó el incremento de crudo para extraer los derivados.

Pero desde el 2006, la producción de gas natural se estancó en 40 millones de metros cúbicos por día (MCD), después que entre el 2000 y 2005 los volúmenes subieron en casi 300 por ciento, de 15,6 a 40,2 millones MCD, de acuerdo con los datos del estudio “Hidrocarburos, ¿hasta aquí llegamos?”, elaborado por López.

En ese mismo período, coincidiendo con el incremento de la producción de gas, también, aumentó la extracción de líquidos de 31.415 a 50.756 barriles por día (BPD), es decir, en 39 por ciento. Sin embargo, en los últimos tres años cayó a 47.758 BPD.

Entonces, si no se saca gas el país no podrá contar con más volúmenes de líquidos, a este escenario debe sumarse la inevitable declinación natural de los pozos que producían más petróleo en los campos Río Grande y Víbora en Santa Cruz, Vuelta Grande en Chuquisaca y Bulo-Bulo en Cochabamba.

Sin embargo, sin el aporte de condensados y gasolina natural de los megacampos gasíferos: Sábalo, San Alberto y Margarita, el país tendría que importar 11.000 BPD de líquidos para cubrir la demanda de combustibles, alerta el analista López.

¿Y LA PRODUCCIÓN?

“Tenemos un problema serio de producción” de hidrocarburos, sentencia Miranda al indicar que éste está originando la escasez de combustibles en el mercado interno. En tanto que López señala que los tradicionales productores de líquidos están en declinación natural, por lo que ahora están suministrando crudo los campos, eminentemente, gasíferos.

“Antes teníamos campos petroleros que daban mucho petróleo y poco gas, pero han pasado al olvido”, señala Miranda al indicar que de los 49.000 BPD que se produjeron el año pasado, solamente, 40.000 BPD ingresan a las refinerías, por la capacidad de estas plantas.

El riesgo no sólo está en aumentar la importación de diesel, Santos Ramírez anuncia el incremento de 50.000 barriles mensuales para totalizar 400.000, sino también tener que introducir gasolina de países vecinos, lo que es lamentable para Miranda, tomando en cuenta que “siempre hemos tenido gasolina en exceso”.

Precisamente, los tradicionales campos petroleros: Río Grande, Bulo-Bulo, Víbora, Patujusal y Paloma que “hace sólo cinco años” producían 24.103 BPD, contribuyendo el 66,4 por ciento del total nacional, ahora la extracción bajó a sólo 8.707 BPD, señala el informe de López.

¡PELIGRO!

De mantenerse la actual situación con inversiones “mínimas indispensables”, los niveles de producción de hidrocarburos no sólo seguirán estancados los volúmenes, sino que se llegará a “una previsible contracción”, pero la “inevitable declinación y eventual agotamiento de los antiguos campos”, además, que “nada garantiza que la producción de los campos, recientemente, descubiertos pueda continuar compensando, indefinidamente, la declinación de los antiguos”, remarca López.

“Estamos produciendo menos líquidos porque tenemos pozos que cada vez se están volviendo más ricos en gas y menos ricos en petróleo y la única salida es perforar muchos más pozos para remediar esa situación”, recomienda Miranda.

“Tenemos un problema serio de producción y creo que YPFB no quiere admitirlo”, opina Carlos Miranda al señalar que si está equivocado, las autoridades del sector deberían aclararlo.

La reducida perforación de pozos es el resultado de la caída de inversiones, con la lógica consecuencia de estancar la producción de gas y líquidos, el año pasado apenas se horadaron tres, indicaron ambos analistas.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Gasoducto Carrasco - Cochabamba tiene un avance del 30 por ciento

La construcción del Gasoducto Carrasco - Cochabamba (GCC) tiene un avance del 30 por ciento y sólo faltan pocos kilómetros para terminar la tercera fase de la obra. Asimismo, la limpieza de la tubería del Oleoducto Carrasco Cochabamba (OCC) está a punto de ser concluido, informó el presidente de la empresa transportadora de hidrocarburos, Transredes, Juan Bautista Condori.

La última inspección realizada por la empresa da cuenta que la obra de ingeniería como el tendido y soldado de tuberías del GCC se encuentra muy próximo a los 60 kilómetros de los 65 que tiene la tercera fase de este tramo, que comprende desde el Sillar hasta Cochabamba. Posteriormente se iniciarán con las obras de la segunda y primera fase.

“Tenemos cerca de 400 trabajadores de las empresas contratistas que están trabajando en la apertura de zanjas, entierro de ductos, estudios topográficos y otros 200 aproximadamente en la limpieza del Oleoducto Carrasco - Cochabamba”, aseguró el ejecutivo.

Condori informó que para los trabajos de mucha especialización subcontrataron a la empresa IST Ltdaa, para la construcción mecánica del ducto; Inca y PGA para instrumentación y control técnico de operaciones, además de las empresas Eurocom y Thompson.

Por otro lado, dijo que la transformación a gas del OCC se concluirá entre marzo y abril del próximo año, con una inversión aproximada de 3,6 millones de dólares. El proyecto tiene el propósito de transportar a partir del próximo año 15 millones de pies cúbicos de gas por día (Mmpcd) adicionales a los departamentos de occidente, de tal forma que se pueda cubrir la demanda de este energético a las industrias de La Paz y El Alto.

Ese proyecto se inició el 28 de julio en la localidad de Thoga Loma y hoy después de más de tres meses de trabajo, las obras continúan ininterrumpidamente con las empresas contratistas Bolinter y Serpetbol. Transredes espera concluir con el trabajo en breve tiempo, ya que se trata de una obra que solucionará definitivamente la demanda de gas natural para La Paz, El Alto, Oruro, Cochabamba y Potosí.

En el GCC se invertirá alrededor de 170 millones de dólares y creará miles de fuentes de empleo para las familias bolivianas. Permitirá dar flexibilidad y seguridad al transporte de gas para el occidente del país.

El gas incrementado que se transportará por el GCC, tendrá un efecto importante al aumentar el condensado (petróleo) del área del “boomerang”, con la consiguiente adición de las vigentes regalías para la región. Con el GCC la región del “boomerang”, puede transportar 120 millones de pies cúbicos de gas por día.

El GCC tendrá 250 kilómetros de longitud y 16 pulgadas de diámetro, se extenderá desde la población de Entre Ríos (provincia Carrasco, departamento de Cochabamba) hasta tener un empalme con el Gasoducto Huayñacota – Valle Hermoso (DGVH), en las proximidades de la ciudad de Cochabamba, cerca a la estación de Huayñacota. Atravesará 46 cruces de ríos, 190 cruces de quebradas y se construirán 60 kilómetros en zonas inestables geológicamente y activas tectónicamente.

El GCC, el OCC y la ampliación del Gasoducto al Altiplano fase 3B forman parte del megaproyecto del Sistema Integrado de Gas a Occidente (SIGO).

Plantean obtener diesel de restos de aceite comestible

“Energía alternativa para La Paz” es el proyecto ganador de la primera versión del concurso ´Alas para emprender”, que propone fabricar diesel de los restos del aceite comestible.

El concurso se llevó a cabo entre el 6 y el 26 de octubre, y fue organizado por la Dirección de Productividad y Competitividad del gobierno municipal de La Paz con el objetivo de fomentar el espíritu emprendedor de los universitarios paceños.

Los autores del proyecto ecológico son Javier Delgado, Luis Sirpa y Roger González, estudiantes del tercer año de la carrera de Ingeniería Petrolera de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), quienes se adjudicaron el premio de 22.000 bolivianos, dotados por el gobierno municipal.

Los tres coinciden en que el proyecto apunta a resolver el déficit de diesel oil, a tiempo de reducir el impacto ambiental negativo que ocasiona el uso de los hidrocarburos convencionales. “Nuestra materia prima es el aceite usado comestible de origen vegetal, nuestra inversión para esta primera etapa es de quince mil dólares americanos y calculamos una producción de doscientos litros al día de biodiesel para utilizarlos en la ciudad”, afirma Roger González.

“El biodiesel no pretende competir con el diesel, sino llenar el vacío que deja la producción de diesel en Bolivia”, complementó Javier Delgado.

Después de la etapa del empleo de aceite usado para producir biodiesel, se proyecta otras dos sucesivas que emplearán una materia prima distinta. “Es un aceite que lo obtendremos a partir de una semilla oleaginosa procedente de una palmera, el totaí, por lo que no competirá con el que empleamos para nuestros alimentos”, añadió Luis Sirpa.

Los estudiantes universitarios acotaron que su plan proyecta situar a la planta procesadora de biodiesel en la localidad de San Buenaventura, al norte del departamento de La Paz.

Visión

Rendimiento • Según el proyecto, de cada hectárea de totaí se puede obtener seis mil litros de diesel, a diferencia de otras semillas oleaginosas como la soya o el girasol.

Comparación • En el caso de estas últimas, los rendimientos están muy por debajo de los seis mil litros, alrededor de los 150 a 400 litros por hectárea, aseguran los proyectistas.

sábado, 8 de noviembre de 2008

YPFB pierde Bs 8,03 por cada litro de diésel importado de Venezuela

La Paz / ANF.- Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) pierde 8,03 bolivianos por cada litro de diésel que importa debido al congelamiento de los precios de este combustible en el mercado interno.

El presidente de la estatal petrolera, Santos Ramírez, informó que la entidad compra el carburante a 11,75 bolivianos el litro para venderlo a 3,72 en el país y el resto debe cubrirlo la subvención que efectúa el Tesoro General de la Nación (TGN).

Pese a todo, la empresa aguarda que los costos disminuyan con el descenso de las cotizaciones internacionales del petróleo.

Para el próximo año, el Presupuesto General de la Nación (PGN) proyecta que el costo de la subvención alcanzará a 252 millones de dólares, cifra que es inferior a los 372 millones de dólares que se gastarán en la presente gestión. Ramírez informó que para abastecer el mercado interno este año se subieron las importaciones de diésel de 250 a 350.000 barriles mensuales.