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viernes, 6 de febrero de 2009

YPFB cometió al menos ocho irregularidades e infracciones en su relación con Catler-Uniservice

La estatal petrolera incluyó en el contrato un capítulo con el cual intentó eludir la protocolización. A medida que finalizaban los plazos para que Catler-Uniservice presente garantías, lograba ajustes. El Viceministerio de Transparencia anuncia resultados de la investigación para el próximo miércoles.

Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y su ex presidente Santos Ramírez cometieron al menos ocho infracciones e irregularidades al suscribir y modificar el contrato con Catler- Uniservice y hacerle desembolsos por 6,8 millones de dólares sin ninguna supervisión a la empresa.

La estatal petrolera y este consorcio suscribieron el 14 de julio un contrato para la construcción de una planta separadora de líquidos en la localidad de Río Grande, en la provincia cruceña de Cordillera.

Sin embargo, debido a presuntas irregularidades reveladas tras el asesinato del empresario Jorge O’Connor, socio de Catler-Uniservice, el Gobierno intervino YPFB y destituyó a su presidente Santos Ramírez.

La primera omisión fue la de no haber protocolizado el documento ante notario de gobierno en la Prefectura de La Paz, pese a que la estatal había desembolsado 6,8 millones de dólares a favor de la compañía.

Este trámite es un requisito para que los contratos firmados por las entidades estatales bolivianas puedan entrar en vigencia. Tras esa acción, el documento debe ser remitido a la Contraloría para su registro.

La segunda irregularidad tiene que ver precisamente con el hecho de que el documento no llegó a esa entidad.

Este requisito debió cumplirse a los cinco días de haberse suscrito el contrato, pero como no fue así, Ramírez puede ser sujeto de responsabilidad civil, administrativa y penal de acuerdo con lo que dictamine la auditoría iniciada por la Contraloría.

La Ley Safco, en su artículo 27, señala que todo contrato suscrito por el Estado o sus instancias dependientes, entre ellas YPFB, debe ser registrado en la Contraloría y protocolizado en la Notaría de Gobierno. Sin embargo, tras la publicación del contrato en la página web de YPFB se pudo verificar que Ramírez vulneró esta obligación tal como se señala en la cláusula séptima, de protocolización del contrato.

En ese acápite se instruye: “En caso de que, por cualquier circunstancia, el presente documento no fuese protocolizado, servirá a los efectos de ley y de su cumplimiento, como documento suficiente a las partes”. Especialistas del sector señalan que la Ley Safco está por encima y se la debe acatar.

La tercera observación se refiere a que el Directorio en pleno de YPFB no llegó a conocer el contenido.

Un ex director de la estatal, quien prefirió guardar su nombre en reserva, comentó que el mandato de varios de los miembros feneció en agosto, por lo que la relación contractual con Catler-Uniservice fue avalada sólo por la Presidencia de YPFB.

El analista Hugo del Granado opinó que no hubo Directorio durante tres meses y eso ocasionó que la relación con esa sociedad no pudiera ser fiscalizada.

Hacienda también perdió esta facultad al haberse aprobado un fideicomiso para que el Tesoro General de la Nación canalizara los 85 millones de dólares a favor de YPFB y pudiera construir la planta de Río Grande.

El ministro de Hacienda, Luis Arce, precisó que la norma facultaba la otorgación de sólo 45 millones, de los cuales se desembolsaron 35 millones, y la búsqueda de un crédito para completar el resto. Sin embargo, dijo desconocer en qué gastó YPFB los recursos.

A su vez, el Decreto Supremo 29506 dio a YPFB carta blanca para efectuar contrataciones directas, a cuyo amparo convocó la licitación para la construcción de la planta separadora de líquidos e introdujo modificaciones en el contrato.

Sin supervisión

Una sexta irregularidad se desprende de las cuatro adendas introducidas en el contrato original, firmado el 14 de julio. La cuarta adenda, suscrita el 8 de enero de este año, señala que YPFB autorizará los pagos que requiera la compañía sin supervisión. La cláusula tercera dice: “De manera excepcional, hasta tanto se realice la contratación del supervisor de obra, el contratante (YPFB) podrá autorizar los pagos que requiera el contratista (Catler), previo informe escrito de conformidad de la contraparte” (ver cuadros de apoyo).

La séptima observación está referida a que la empresa Catler- Uniservice logró que YPFB le aceptara en la segunda adenda la entrega de pólizas en lugar de tres boletas de garantía.

La octava irregularidad radica en que la primera boleta de garantía debía ser presentada dentro de los 25 días siguientes a la firma del contrato, pero Catler logró que el día 26 se modificara el plazo hasta que YPFB instruyese el inicio de obras.

Investigación

La viceministra de Transparencia, Nardy Suxo, informó que hasta mediados de la próxima semana la comisión que intervino YPFB el sábado 31 tendrá un informe de las investigaciones y observaciones al contrato.

En principio, dijo que se confirmaron los indicios que llevan a pensar que el ex Presidente de YPFB puede ser procesado por incumplimiento de deberes porque no protocolizó el contrato.

En Santa Cruz, los trabajadores de la estatal petrolera temen retiros. Ayer, un empleado de nombre Nelson Cabrera Maraz fue despedido en la puerta y sin derecho a defensa.

El consorcio tenía insolvencia

Un análisis del especialista en hidrocarburos Hugo del Granado concluye que, ante su insolvencia financiera, el consorcio Catler-Uniservice hizo modificar cláusulas relacionadas con lo económico en su contrato con Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) para la construcción de una planta de extracción de licuables en Río Grande, en la provincia Cordillera, Santa Cruz.

Según el analista, tres de las cuatro adendas del documento en cuestión tenían la intención de ablandar el requerimiento y otorgarle más tiempo a la compañía contratada para cumplir los requisitos, actitud que demuestra un apuro económico.

La primera adenda, sobre la presentación de la primera boleta de garantía, se haría ante el apuro del vencimiento del plazo, puesto que surgió sobre el límite de los 25 días que señala el contrato. Para Del Granado, la modificación es un indicio de que la empresa pedía más tiempo.

Sobre la segunda adenda, explicó que el cambio de una boleta bancaria a una póliza muestra el respaldo financiero de la compañía, puesto que para tener la primera es necesario tener el monto real de la garantía, por el contrario, una póliza es más accesible financieramente. Con la cuarta adenda se intentaba autorizar los pagos más aceleradamente.

Del Granado, además, encontró falencias básicas en el contrato, como la existencia de seis personas jurídicas: el contratante, el contratado, la contraparte, la contraparte de la planta, el supervisor de la obra, el gerente y la autoridad competente del contratante. El texto no deja claro si éstos son los mismos o son otros o a cuál de las dos partes representan.

Observó además que no incluye la remediación ambiental, es decir, en caso de daños al ambiente, no se señala quién asume la responsabilidad, lo que hace suponer que correría por cuenta de YPFB. Afirmó que estas obras necesitan contar con la licencia respectiva.

Fiscalía indagará a Villegas sobre el contrato

La Fiscalía del Distrito convocó al actual presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), el ex ministro de Hidrocarburos Carlos Villegas, para indagar si conocía los antecedentes y pormenores del contrato entre la estatal petrolera y la Asociación Accidental Catler-Uniservice. Otra ex autoridad de la nacionalizada afirmó que debió de saber sobre la existencia de este documento.

El fiscal del Ministerio Público, Edward Mollinedo, no afirmó ni negó la posibilidad de que Villegas supiera algo sobre el contrato; se limitó a decir que se le preguntará cuando se presente ante a declarar.

Villegas fue titular del Ministerio de Hidrocarburos durante los años 2006 y 2008, tiempo en el que se licitó y adjudicó el proyecto de extracción de licuables de la planta de Río Grande, en Santa Cruz.

Según el ex presidente de YPFB y actual asesor del Ministerio del área Manuel Morales Olivera, el Ministerio tiene dos representantes en el Directorio de YPFB, esto permitiría al titular del área conocer este documento.

Sin embargo, se debe hacer notar que la mayoría del Directorio de la estatal cuando se firmó el contrato ya había cesado en sus funciones.

Según documentos a los que tuvo acceso El Deber, Villegas conoció en ese entonces que la empresa adjudicataria era Catler-Uniservice, formada por las empresas Catler, Uniservice S.R.L., Arcan Engineering, Carlos Caballero S.R.L. y ENSR Bolivia S.R.L., con domicilio en el barrio Las Palmas de la capital cruceña y que tenía un financiamiento mediante un fideicomiso del Ministerio de Hacienda.

Segunda adenda (ajusta las garantías)

El 17 de octubre de 2008 se añade la segunda adenda, que modifica la séptima cláusula. Acepta la presentación de pólizas en lugar de las boletas bancarias (de garantía). El 15 de octubre de 2008, mediante una nota, Catler-Uniservice solicita a YPFB el cambio en el tipo de garantía que debe presentar. La estatal emite al día siguiente el Informe Técnico 005/2008, que da curso a la solicitud, y solicita un informe legal. Éste sale bajo el código DLG No. 822 el mismo 16 de octubre y señala que el informe técnico es viable bajo la Resolución Administrativa IS 731, de la Superintendencia de Pensiones, Valores y Seguros.

(Modificado) 7.1. Garantía de Correcta Inversión de Anticipo: El Contratista (YPFB) se obliga a garantizar la correcta inversión de anticipo, con una Boleta Bancaria emitida por el Banco Unión S.A. de la República de Bolivia o con una Póliza de Correcta inversión de Anticipo para Entidades Públicas con Cláusula Adicional de Ejecución a primer requerimiento conforme a lo establecido en la resolución Administrativa IS No. 731 de 11 de septiembre de 2007 de la Superintendencia de Pensiones, Valores y Seguros, de ejecución inmediata, renovable e irrevocable, con vigencia hasta la entrega del certificado de cumplimiento de contrato a la orden de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos por el cien por ciento (100%) del anticipo.

(Modificado) 7.2. Garantía de Cumplimiento de Contrato: El Contratista (YPFB) se obliga a garantizar la correcta y fiel ejecución del presente contrato en todas sus partes, con una Boleta Bancaria (…) o con una Póliza de Garantía de Cumplimiento de Contrato de Obra para Entidades Públicas con Cláusula Adicional de Ejecución Inmediata Condicional (…) con vigencia hasta el 31 de enero del año 2010, a la orden de YPFB, por el siete por ciento (7%) del precio total del contrato.

Modificado 7.3. Garantía de Buena Ejecución de Obra. (…) o con una Póliza de Garantía de Buena Ejecución de Obra para Entidades Públicas con Cláusula Adicional de Ejecución Inmediata Condicional (…) con vigencia de 180 días posteriores a la entrega del certificado de cumplimiento de contrato, a la orden de YPFB por el 10 por ciento del precio total del contrato.

7.4. Se añade la alternativa de presentar la póliza en las mismas condiciones que la Boleta Bancaria.

Primera adenda

El 8 de agosto de 2008, a los 26 días de la firma del contrato, se incluye la primera adenda que modifica la cláusula sexta sobre el anticipo de pago que debe entregar YPFB; además, la cláusula séptima la presentación de las boletas bancarias (o de garantía) y el plazo que tiene para hacerlo.

(Contrato) Sexta: (…) el contratante entregará al contratista un anticipo de diez por ciento (10%) del precio total de contrato contra entrega de una Garantía de Correcta Inversión del Anticipo por el 100 % del monto entregado (…)

(Modificado) El contratante entregará al contratista un anticipo hasta el 10 por ciento (10%) del precio total del contrato, en desembolsos parciales de acuerdo a la solicitud del Contratista. Asimismo, el Contratista contra entrega del anticipo presentará la Boleta Bancaria de Correcta inversión de Anticipo por el monto desembolsado (…)

(Se añade el punto 7.5) Séptima: Las Boletas Bancarias (…) serán emitidas hasta cubrir el monto total requerido (…) las mismas podrán ser emitidas por el Banco Unión S.A. en forma individual, o de manera sindicada con otros Bancos (…)

7.4. (Contrato) La presentación de las Garantías (…) serán entregadas (…) en el plazo de veinticinco días a partir de la suscripción del presente contrato.

(Modificado) La Boleta (…) será entregada por el Contratista al Contratante previa a la presentación de la Orden de Proceder.

Tercera adenda

El 24 de diciembre de 2008 se incluye la tercera adenda, sobre la supervisión de la obra y basada en el Informe Técnico No. 018/2008,

que señala la necesidad de contratar una empresa especializada, a diferencia de un profesional requerido en el contrato original.

Vigésima Cuarta (Supervisor de Obra). El Contratante (YPFB) contratará los servicios de un supervisor de obra, profesional calificado con suficiente experiencia en la dirección de trabajos similares, para llevar a cabo de forma satisfactoria la ejecución de instalación de la planta. El Supervisor de Obra será presentado oficialmente antes del inicio de los trabajos, mediante comunicación escrita dirigida al Contratista (Asociación Accidental Catler-Uniservice).

(Modificación) Vigésima Cuarta (Supervisor de Obra). El Contratante (YPFB) contratará los servicios de un supervisor de obra, que será una empresa calificada con suficiente experiencia en la dirección de trabajos similares, para llevar a cabo de forma satisfactoria la ejecución de instalación de la planta. El Supervisor de Obra será presentado oficialmente antes del inicio de los trabajos, mediante comunicación escrita dirigida al Contratista (Asociación Accidental Catler-Uniservice).

* El ex superintendente de Hidrocarburos Hugo de la Fuente señaló que, si bien este ajuste permite contratar una empresa especializada, hasta que se cumpla ese procedimiento se deja que una sola persona designada por YPFB supervise un proyecto tan importante.

Cuarta adenda

El 8 de enero de 2009 se adjunta la cuarta adenda, que modifica la cláusula 27 del contrato, sobre la supervisión de la obra.

Incluye dos párrafos a la cláusula 27 del contrato sobre la forma de pago.

Vigésima séptima. El pago será paralelo al progreso de la obra, a este fin mensualmente y dentro de los cinco (5) días hábiles siguientes a cada mes vencido, el Contratista (Catler-Uniservice) presentará al Supervisor de Obra, para su revisión en versión definitiva, una planilla o certificado de pago debidamente firmado, con los respaldos técnicos que el Contratante requiera, con fecha y firmado por el Supervisor de Obra, documento que consignará todos los trabajos ejecutados a los precios unitarios establecidos, de acuerdo con la medición efectuada en forma conjunta por el Supervisor de Obra y el Contratista.

(Se incluye) De manera excepcional, hasta tanto se realice la contratación del Supervisor de Obra, el Contratante (YPFB) podrá autorizar los pagos que requiera el Contratista (Asociación Accidental Catler Uniservice), previo informe escrito de conformidad de la Contraparte.

Una vez contratado el Supervisor de Obra, el mismo se halla obligado a revisar todos los pagos realizados y todo el avance de Obra; en caso de existir observaciones del Supervisor de Obra, el Contratista deberá subsanar las mismas a su costo, dentro del plazo establecido por el Supervisor de Obra.

jueves, 5 de febrero de 2009

YPFB ajustó el contrato a la medida de Catler-Uniservice

Desde agosto del 2008, el ex ministro de Hidrocarburos y actual presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) conocía el contrato firmado entre la estatal petrolera y el consorcio Catler-Uniservice.

La Razón accedió a una carta del 26 de agosto del 2008, firmada por el entonces ministro de Hidrocarburos, Carlos Villegas, dirigida al presidente Evo Morales.

En la nota, Villegas comunica al Mandatario su respuesta a la Petición de Informe Escrito N° 291/2008, presentada por el senador Carlos D’Arlach, acerca de la adjudicación del proyecto de construcción de una planta de separación de licuables en el país.

El documento da cuenta de que el proyecto se adjudicó a la Asociación Universal Catler-Uniservice —conformada por Catler, Gulsby, Uniservice SRL, Arcan Engineering, Carlos Caballero SRL y ENSR Bolivia SRL— por $us 86,3 millones y que el financiamiento será otorgado por un fideicomiso del Ministerio de Hacienda por $us 90 millones.

Sin embargo, Villegas negó ayer tener conocimiento sobre la relación contractual entre YPFB y el consorcio. Lo hizo al declarar ante la comisión especial del Senado que investiga el asesinato del ejecutivo de Catler-Uniservice, Jorge O’Connor D’Arlach, y el volteo de $us 450.000, dinero presuntamente destinado a una coima (comisión ilegal) para el ex presidente de la empresa estatal, Santos Ramírez, por la adjudicación del millonario proyecto.

“Lo primero que se nos ha informado, a través de diferentes notas, es que el Ministerio de Hidrocarburos no tenía conocimiento (del acuerdo) y que, por tratarse de una entidad autárquica, no era parte de las diferentes acciones que realizaba YPFB”, dijo ayer el presidente de la comisión, Wálter Guiteras, en una rueda de prensa en la que Carlos Villegas estuvo a su lado.

Mientras, Villegas admitió que “el Ministerio (de Hidrocarburos) tiene representantes en el directorio de YPFB”; aunque no dio más detalles al respecto. Agregó que “cuando termine la investigación, les vamos a explicar qué pasó con ese directorio”.

El informe presentado por el ex ministro el año pasado señala también que el proyecto para la construcción de la planta se licitó el 24 de mayo del 2008; se adjudicó el 10 de julio y que el contrato con Catler-Uniservice se firmó el 14 de julio de ese año.

Añade que el contrato establece tres tipos de garantía: de correcta inversión del anticipo, de cumplimiento del acuerdo y de buena ejecución de la obra. Pero no aclara si el consorcio hizo efectivas dichas garantías.

En el caso de Catler International Corporation, parte de la Asociación Universal que suscribió el contrato con el Estado boliviano, el informe afirma que la empresa está “organizada bajo las leyes de la República de Panamá del 2003” y que es la principal accionista de otras firmas en Argentina, Brasil, Bolivia y República Dominicana.

Sin embargo, el superintendente de Empresas, Rolando Morales, dijo que “es sorprendente” que Catler no tenga una casa propia, ya que su domicilio legal en Panamá es la oficina de un abogado, al igual que en Bolivia.

En su edición digital del miércoles, el periódico argentino El Tribuno (Salta) indica que la sucursal de Catler radicada en la provincia de Salta “no registra empleado en relación de dependencia”. La publicación añade que dos semanas antes de firmar el contrato con YPFB, “a la empresa salteña le rechazaron un cheque por 42.000 pesos (Bs 83.500) por falta de fondos”.

También se lee que “el teléfono de la empresa en Buenos Aires es atendido por un contestador que aclara que no harán declaraciones a la prensa hasta que finalice la investigación (en Bolivia)”.

Morales acotó que el tema de Catler International Corporation “es un tanto oscuro por el momento”. “Hemos tratado de seguirle las huellas e identificar de qué empresa se trata, dónde está ubicada y no lo hemos logrado”.

El informe de Villegas apoya en Gulsby —otro miembro del Catler-Uniservice— la experiencia del consorcio para adjudicarse el proyecto de YPFB y para ello anexa el detalle de las 95 plantas similares que ejecutó, pero no así la propuesta específica para el proyecto gasífero en el país.

“El ministerio tiene representantes en el directorio de YPFB... cuando termine la investigación les vamos a explicar qué pasó”.
CARLOS VILLEGAS, ex ministro de Hidrocarburos.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Vientos de cambio en dirección de YPFB Transporte y Andina

Después del cambio de timón en Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) ahora el turno es de YPFB Transporte y Andina, medida que busca reemplazar al entorno de Santos Ramírez y a sus familiares en las empresas estatales.

Se denunció que el ex presidente de YPFB tenía el apoyo de la Superintendencia de Hidrocarburos y el Ministerio del sector, debido a que Ramírez habría influido para que Guillermo Aruquipa, asesor personal del ex presidente, y el ex constituyente Saúl Ávalos ocupen estas carteras de Estado.

El nepotismo en las empresas petroleras recuperadas no era de conocimiento del actual presidente de YPFB, Carlos Villegas, quien dijo que investigará la denuncia.

Según fuentes allegadas al sector petrolero, el presidente en ejercicio, Álvaro García Linera habría pedido la renuncia del actual titular de YPFB Transporte, Juan Bautista Condori Calixto, lo que generó un movimiento inusual en la empresa estatal el día de ayer.

De acuerdo a la fuente, al parecer el movimiento se debió para poner en orden la documentación de la compañía ante los hechos suscitados en las oficinas regionales y en la central de YPFB, las que fueron intervenidas por fiscales para preservar los documentos.

Se denunció que los principales colaboradores u operadores políticos del Ejecutivo de YPFB Transporte, los abogados Federico Gover Fernández Muñecas (Asesor General Legal) y Hernán Vásquez Román (Vicepresidente de Recursos Humanos y Servicios Generales), además de otros operadores políticos de rango menor, ocupan puestos claves en la empresa. También estaba el cuñado de Ramírez en el departamento de comunicación.

Además trabajadores de YPFB y de otras empresas petroleras estatales denunciaron abusos por parte del ex presidente y de su gente.

ANTECEDENTES

El martes 27 de enero fue el inicio de las revelaciones sobre los casos de irregularidades en Yacimientos, que se puede ampliar a otras entidades estatales del sector.

Un hecho denunciado fue el nepotismo en YPFB Transporte, empresa que es dirigida por un cuñado de Ramírez, y que otro estaba en el departamento de comunicación.

La muerte de Jorge O’Connor y el asalto de 450.000 dólares destaparon las irregularidades al interior de Yacimientos, cuyo hecho determinó la destitución el presidente.

A pesar de las aclaraciones y explicaciones de Ramírez la decisión se tomó el sábado en la madrugada, y se eligió a Carlos Villegas, ex ministro de Planificación del Desarrollo, como su sucesor.

En el proceso de investigación salió a la luz que no habría sido la primera coima, sino que hubo otras por los contratos que suscribió con empresas petroleras.

Ahora, en la mira de los responsables de la investigación están los familiares y todo el entorno que trabajaba con Santos Ramírez para llegar al fondo del asunto.

A pesar de que la oposición criticó a los investigadores debido a éstos forman parte del Ejecutivo, los oficialistas indican que el asunto se trata como un tema de Estado y no de gobierno porque afectaron a los intereses del país.

Finalmente, Ramírez declaró ante la fiscalía que investiga el caso y dijo que espera que se esclarezca el destino de los 450.000 dólares.

La empresa fantasma Catler-Uniservice no presentó boletas de garantía gracias a YPFB


El ex presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) Santos Ramírez aceptó que el consorcio Catler-Uniservice no presentara las tres boletas de garantía que exigía el proceso de licitación para la construcción de la planta separadora de líquidos en Río Grande. En su lugar, la firma fantasma a la que se adjudicó el proyecto sólo entregó una póliza de caución.

El Superintendente de Empresas, Rolando Morales, declaró a la red Unitel que la empresa Catler-Uniservice no existe porque no se encuentra en el registro de comercio firma con ese nombre.

Ramírez pudo haber permitido la omisión de las boletas a pesar de que en una de las reuniones previas a selección de la empresa ganadora de la licitación se aclaró a los interesados y proponentes que no se aceptarían otros documentos, como las pólizas.

El periodista Carlos Valverde, durante su programa Sin letra chica emitido el lunes 2 de febrero, reveló que Catler-Uniservice no contaba con las boletas de garantía porque no las tramitó en un banco como correspondía. Tampoco se hizo a través de una empresa aseguradora porque una, de la cual no mencionó el nombre, con residencia en Santa Cruz se negó a emitirla. “Hubo una empresa aseguradora que les pedía los documentos y los requisitos, y los señores (representantes de Catler-Uniservice) no aparecían”.

La Prensa se comunicó con Mario Cossío Magalén, representante de la compañía y quien estuvo en las reuniones de explicación de los términos de referencia del contrato con YPFB, contacto que se cortó cuando se intentó hacerle la pregunta. De inmediato, el celular fue apagado.

Según la propuesta técnico- económica presentada por Catler-Uniservice para llevar adelante el proyecto de construcción de la planta, la compañía se compromete a presentar las boletas después de adjudicarse la obra.

Esto, de acuerdo con los términos de referencia de la licitación, no estaba permitido porque se trataba de requisitos, pero la omisión fue aceptada por YPFB.

La primera boleta de garantía que debía presentar la firma era la de seriedad del valor ofertado en la propuesta, equivalente al 2 por ciento del monto total, que en este caso suponía 1,72 millones de dólares.

La segunda boleta es la de “buena inversión del anticipo”, por el 20 por ciento, que corresponde a 17,27 millones de dólares.

La tercera, de cumplimiento del contrato, es igual al 10 por ciento, es decir, 8,63 millones de dólares. Según los documentos revelados en el programa Sin letra chica, Catler-Uniservice sólo presentó una póliza del 1 por ciento del valor de la obra, es decir, 863.500 dólares.

La exigencia de las boletas debió ser rigurosa por parte de YPFB, pero se incumple. En un acta de aclaración del proceso de licitación del 6 de junio de 2008 se hace un recuento de las explicaciones que brindaron a los proponentes el representante de la estatal petrolera Mario Arenas y del ministro de Hidrocarburos, Mario Ávalos.

Parte del documento señala: “Igualmente se volvió a plantear el tema de los impuestos, a lo que el Ing. Mario Ávalos indicó que la propuesta debería estar bajo la exención del GAC y el IVA. Y lo mismo se planteó con el tema de la boleta de garantía y si se permite una póliza”. Sin embargo, se aclaró que respecto “de la póliza lo que se solicita es una garantía del precio de oferta y que se ratificaba la misma. El Ing. Mario Ávalos del MHE indicó que esto está circunscrito a la seriedad de la oferta”.

No se hizo ninguna solicitud sobre la posibilidad de cambiar este requisito, a diferencia del plazo para presentar las propuestas, cuya ampliación piden.

El 10 de julio de 2008, a Catler- Uniservice, compañía representada por Jorge O’Connor, se le adjudica el proyecto, y el 14 se firma el contrato con YPFB. Esto, en un acto público en el mismo campo petrolero donde se edificará la obra.

A pesar de no existir boletas de garantía, YPFB incluso desembolsa los primeros pagos a la contratada. Según Ramírez, fueron cuatro o cinco pagos de al menos 6,8 millones de dólares.

Estos documentos son el aval por el cual una empresa demuestra su solvencia económica para comprometerse a ejecutar una obra. Con la presentación de este documento, la contratante tiene la seguridad de que, en el caso de fallas o incumplimientos, no se pierda el dinero entregado como anticipo.

De acuerdo con la investigación de Valverde, una póliza no requiere un respaldo económico previo que demuestre que la empresa cuenta con un capital y puede responder ante cualquier contingencia.

Advirtió que ahora YPFB no podrá recuperar el dinero entregado a Catler -Uniservice.

Una fuente del sector contó que los representantes de Catler-Uniservice, en principio, llegaron al país para presentarse a la licitación del diseño de ingeniería de la planta separadora de líquidos de Gran Chaco, que luego fue suspendida.

Añadió que buscaban socios bolivianos que pudieran ofrecer las garantías, lo que demostraba el escaso poder económico que tenían para hacerse cargo de una obra de estas dimensiones. Entonces YPFB lanzó la licitación para la planta de Río Grande, que demandaba menor inversión.

Debido a las múltiples irregularidades que rodean al contrato y que se comenzaron a revelar luego del asesinato del empresario Jorge O’Connor, el 27 de enero, el Poder Ejecutivo decidió intervenir YPFB y destituir, el pasado sábado, a su presidente Santos Ramírez. El lunes se reveló que no hubo protocolización del contrato a pesar de los desembolsos de 6,8 millones de dólares que se hizo a favor de Catler-Uniservice.

Contralor admite que Ramírez no envió contrato y puede ser procesado

El ex presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) Santos Ramírez incumplió la Ley 1178 Safco, que le obligaba a presentar en un plazo de cinco días el contrato con Catler-Uniservice ante la Contraloría General de la República (CGR).

Así lo admitió el contralor general, Gabriel Herbas, quien adelantó que esta falta significa responsabilidad ejecutiva de la ex autoridad que podría terminar en civil, administrativa y penal, de acuerdo con lo que determine la auditoría que ayer inició la institución a la petrolera.

La autoridad afirmó que en la institución que dirige no se halló ningún documento registrado ni con Catler-Uniservice ni con Uniservice-Catler. “Es una primera constatación”.

YPFB y la compañía mencionada firmaron un contrato para la instalación de la planta de separación de licuables en Río Grande el 14 de julio de 2008 en un acto público realizado en Santa Cruz. La Ley Safco, en su artículo 27, señala que todo contrato suscrito por el Estado o sus instancias dependientes, como YPFB, debe ser registrado en la Contraloría y protocolizado en la Notaría de Gobierno.

Ambos requisitos fueron incumplidos en el contrato que firmó YPFB con Catler-Uniservice.

Herbas informó que la auditoría de la Contraloría se hará en primera instancia al contrato para establecer las responsabilidades y el posible daño económico al Estado.

La firma se adjudicó la obra por un valor de 86,35 millones de dólares, de los cuales se cancelaron por lo menos 6,8 millones en cuatro pagos, según declaraciones hechas el lunes por el ex Presidente de la estatal petrolera.

La Contraloría envió a YPFB a cinco auditores y dos abogados para que inicien la revisión de los documentos.

Herbas explicó que en función de los elementos que se encuentren, el proceso se ampliará en segunda instancia a otros contratos de la estatal petrolera.

Y en tercera instancia a otras reparticiones del Estado como el Ministerio de Hidrocarburos. Éste debió conocer el contrato porque tiene dos representantes en el Directorio de YPFB.

Desde el sábado, Yacimientos está intervenida. El lunes comenzó la investigación legal y financiera a la gestión de diez meses de Santos Ramírez, quien estuvo a la cabeza de la petrolera durante el proceso de licitación y contratación. Esta tarea la realizan en forma conjunta el Viceministerio de Transparencia y la Fiscalía con el apoyo del Ministerio de Defensa Legal.

Además, Herbas fue cuestionado por la independencia que pueda tener el proceso de investigación en relación con el trabajo que realiza el Viceministerio de Transparencia y Lucha Contra la Corrupción, las comisiones parlamentarias y también desde el Ejecutivo.

Esto debido a su militancia masista y la forma en la que accedió al cargo luego de que se acusase a su antecesor Oswaldo Gutiérrez de no haber entregado las auditorías a las empresas petroleras a tiempo.

“Son cinco los organismos que van a llevar adelante y hay que ver que no exista interferencia entre ellos” y que “en el marco de sus competencias lleven un proceso de lo más transparente”. La auditoría es la práctica consistente en la verificación de las cuentas de una entidad por parte de una instancia especializada con el objetivo de verificar la situación económica real de una determinada empresa.

Un fideicomiso permitió a YPFB eludir fiscalización

Un fideicomiso le permitió al ex presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) Santos Ramírez eludir los controles del Ministerio de Hacienda para hacer un seguimiento a la ejecución e inscripción en el Presupuesto General de la Nación (PGN) de los recursos destinados a impulsar el proyecto de extracción de licuables en Río Grande.

El Tesoro General de la Nación (TGN) erogó 85 millones de dólares para que la estatal impulsara la construcción de la planta separadora de líquidos que fue adjudicada al consorcio Catler-Uniservice.

Los recursos no aparecen inscritos en el Presupuesto General de la Nación (PGN) 2009 y menos los 6,8 millones de dólares desembolsados hasta la fecha para emprender las obras.

En la revisión del PGN 2009 se pudo observar que el único proyecto de inversión que tiene inscrito la estatal petrolera es la continuidad de los proyectos de instalación de redes de gas domiciliario.

El contrato para la ejecución de la planta separadora de líquidos fue suscrito entre la firma Catler-Uniservice e YPFB el 14 de julio de 2008 en Santa Cruz, en un acto en el que estuvieron presentes el presidente Evo Morales y otras autoridades.

Fuentes del sector señalan que el origen de esta omisión se encuentra en el Decreto Supremo 29635, del 29 de noviembre de 2007, mediante el cual se autoriza al Ministerio de Hacienda, a través del Tesoro General de la Nación (TGN), a suscribir un contrato de fideicomiso con el Banco de Desarrollo Productivo.

De esta manera se obligó a esa cartera de Estado a desembolsar 85 millones de dólares para que fuesen canalizados a YPFB.

El decreto instruye que “YPFB será el beneficiario de los recursos del fideicomiso, que serán utilizados para dar cumplimiento a lo establecido en el artículo 7 del Decreto Supremo 28701”, de nacionalización de los hidrocarburos.

Según ex autoridades de Hacienda, con la figura de fideicomiso YPFB dejó de tener la obligación como cualquier entidad del sector público de inscribir sus recursos y desembolsos en el Sistema Integrado de Control de Gestión y Modernización Administrativa (SIGMA), donde automáticamente se registran ingresos y gastos, y el Ejecutivo perdió poder de fiscalización.

Esto a pesar de que el decreto ordena a YPFB inscribir en su presupuesto el fideicomiso y la obtención de los recursos que se le asignaron.

Piden investigar el sobreprecio

El proyecto de extracción de licuables en Río Grande, que fue adjudicado a Catler-Uniservice, debe ser sometido a una auditoría técnico- económica para determinar si en su ejecución existe o no un sobreprecio del 10 por ciento.

El ex director de Comercialización de la Superintendencia de Hidrocarburos Jorge Téllez aseguró que el valor de esta planta, en el

peor de los casos, no debería superar los 76 millones de dólares.

Esto, tomando en cuenta que la planta de gas de Vuelta Grande, construida hace 20 años, se ejecutó con una inversión de 38,2 millones de dólares. “Asumiendo los costos actuales y el alza que podría haber ocurrido en 20 años, el valor no debería superar los 76 millones, pero se presupuestó un total de 86,3 millones de dólares”.

La implementación del proyecto de Vuelta Grande tenía el objetivo de incorporar a la producción nacional mayores volúmenes de líquidos y gas licuado de petróleo (GLP) y gas natural de exportación.

La idea de esta planta, según Téllez, era la de extraer la humedad del gas natural, volverlo seco para reinyectarlo en los gasoductos y recuperar el GLP y los líquidos para ser almacenados y bombeados a las ciudades a través de un oleoducto.

El proyecto nace de la necesidad que tenía el país de abastecerse de una mayor oferta de líquidos.

Frente a esa urgencia se planteó una disyuntiva: quemar el gas del campo de Vuelta Grande, ventearlo hasta que se disipe en el aire o, en su defecto, reinyectarlo y sólo extraer sus líquidos, que fue la opción que se escogió y se logró impulsar.

Villegas sabía del contrato

Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) está acosada por denuncias de irregularidades que pueden comprometer a más autoridades. El recién posesionado presidente interino de la estatal, Carlos Villegas, conocía el detalle del contrato entre Yacimientos y la firma argentina Catler-Uniservice cuando él se desempeñó como ministro de Hidrocarburos, en 2008.

Según documentos a los que tuvo acceso El Deber, Villegas conocía en ese entonces que la empresa adjudicataria fue Catler-Uniservice, formada por las empresas Catler, Uniservice S.R.L., Arcan Engineering, Carlos Caballero S.R.L. y ENSR Bolivia S.R.L., con domicilio en el barrio Las Palmas de la capital cruceña y que tenía un financiamiento mediante un fideicomiso del Ministerio de Hacienda.

Llama la atención que la autoridad respondiera incluso al Senado que la experiencia de esta sociedad accidental se apoyaba exclusivamente en la compañía Gulsby (subcontratada), firma que ejecutó 95 proyectos de construcción de plantas de GLP alrededor del mundo; sin embargo, Catler- Uniservice no tiene proyectos de esta envergadura.

Asimismo, Villegas informó que los ejecutivos de la compañía en agosto de 2008 eran Agustín Melano, Jorge O’Connor D’Arlach Taborga y Mario Cossío Magalén y que, en caso de incumplimiento de contrato, existen tres tipos de garantías: de correcta inversión de anticipo, de cumplimiento de contrato y de buena ejecución de obra. El plazo de entrega de la planta es de 340 días a partir del primer desembolso. Villegas no pudo ser contactado porque se encontraba en reuniones con los directores de área de la estatal. Alrededor de las 20.00 de ayer, fuentes gubernamentales anunciaron que hoy se cambiaría al superintendente de Hidrocarburos, Guillermo Aruquipa, y al presidente de YPFB Andina, Mario Arenas, quien era el titular de la Comisión Técnica de YPFB, que evaluó a las firmas que pugnaron por la adjudicación de la instalación de la planta de Río Grande. También se habla de que Manuel Morales Olivera (ex titular de YPFB) podría asumir el Ministerio de Hidrocarburos.

A las 21.10 se confirmó que 50 ejecutivos (gerentes y directores de área de YPFB) fueron retirados.

Antecedentes

El proyecto de construcción de la planta separadora de líquidos debe entregarse en un plazo de 340 días a partir de la firma del contrato, el 14 de julio de 2008.

La firma informó que la fabricación de los equipos tiene un avance del 30 por ciento.

Sin embargo, el Comité Cívico de Camiri señaló que el proyecto no ha experimentado ningún avance.

El sábado fue posesionado como presidente de YPFB Carlos Villegas en reemplazo de Santos Ramírez, senador del MAS.

Junto con la ex autoridad de la estatal fueron separados otros cinco funcionarios del entorno de Ramírez.

El lunes, la viceministra de Transparencia, Nardy Suxo, y Villegas procedieron con la intervención física de la estatal.

Anunciaron que harán transparente la información de la empresa y de las investigaciones.

Más datos

El consorcio pretendió ejecutar sin aval un proyecto de 86,3 millones de dólares.

La firma apenas tenía un capital de 50.000 bolivianos, es decir, no más de 7.000 dólares.

La empresa aseguró que tiene experiencia en el sector, pese a que no la conocen.

martes, 3 de febrero de 2009

Un decreto le dio amplios poderes a YPFB para contratar obras en forma directa


La estatal puede ejecutar proyectos de diversa indole gracias al decreto 29506 aprobado por el Gobierno. El proyecto de Vuelta Grandes hace 20 años costó 38 millones de dólares en Chuquisaca

El Poder Ejecutivo mediante decreto supremo 29506 le dio a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y su ex presidente Santos Ramirez amplios poderes para efectuar contrataciones directas a cuyo amparo convocó la licitación para la construcción de la planta separadora de líquidos de Río Grande y que terminó adjudicándose el consorcio Catler Uniservice.

La obra tenía un costo de 86,3 millones de dólares y la firma espera que en mayo se puedan iniciar las tareas en campo, es decir el desmontaje de los equipos, una vez que se cuenten con las autorizaciones de impacto ambiental.

El pasado martes 27 de enero el empresario Jorge O´Connor representante de esa compañía falleció luego de ser atracado y recibir un disparo cuando se aprestaba a cancelar 450 mil dólares en un domicilio de la avenida Tejado Sozano donde paientes del ex presidente de YPFB lo esperaban.

Esa fue la punta del ovillo para que se comiencen a sospechar irregularidades en el contrato suscrito el 14 de julio entre las dos empresas para la ejecución del proyecto que debía garantizar una mayor oferta de Gas Licuado de Petróleo (GLP) y gasolina.

El decreto 29506 fue aprobado por el gabinete del presidente Evo Morales el 9 de abril del año pasado, un mes después de que sea posesionado en el cargo el influyente senador del MAS y tenía el objetivo de establecer mecanismos de contratación ágil, eficiente y transparente que respondan a los requerimientos y necesidades de fortalecimiento y reestructuración de la empresa estatal.

El artículo 3 del decreto dice” se autoriza a YPFB la contratación directa de obras, bienes, servicios generales y servicios de consultoría, para el desarrollo de todas las actividades de la cadena de los hidrocarburos señaladas en los articulos 14 y 31 de la Ley de Hidrocarburos.

Esto quiere decir producción exploración, transporte, refinación, comercialización e industrialización.

El artículo 2 previamente estipula que esta modalidad “se aplicará a las contrataciones efectuadas por YPFB en todo el territorio nacional ya sea con proponente nacional o extranjero”.

Para complementar el decreto 29506 YPFB aprobó la resolución de directorio Nº 23/2008 de 16 de Abril de 2008. En la misma se específica que la estatal podrá fectuar contratacions directas de obras relacionadas a construcción, reconstrucción, demolición, reparación, instalación, ampliación, remodelación, adecuación, restauración, conservación, mantenimiento, modificación o renovación de edificios.

Como también de estructuras, carreteras, puentes o instalaciones, instalaciones eléctricas, construcción de plantas y tanques de almacenamiento, plantas, tendido de gasoductos, oleoductos, refinerías, montaje en general, perforación de pozos. Además de servicios generales y financieros, bienes, consultorías y soluciones llave en mano (comprende la contratación de las empresas proponentes que realizaran el proyecto, el diseño, la construcción y la puesta en marcha, de la empresa o planta que será parte de alguna de las empresas delHolding de YPFB o de la casa matriz”.

Es con estas facultades según el ex presidente de la estatal y actual senador de PodemosCarlos D´Arlach que se impulsa el proyecto para la construción de la planta separadora de líquidos de Río Grande. Aunque el proyecto se hace a través de una licitación, la norma le daba facultades extraordinarias a la ex autoridad para efectuar cualquier ajuste al proceso de contratación de la firma.

Según el legislador el decreto le permitía actuar a Ramirez con "total discrecionalidad" y firmar contratos millonarios. La planta separadora demanda una inversión de 86,3 millones de dólares

El ex director de Comercialización de la Superintendencia de Hidrocarburos Jorge Tellez sospecha que en la ejecución podría existir un sobreprecio.

Recordó que en 1990 se impulsó el proyecto de Vuelta Grande en Chuquisaca para procesamiento de gas y la planta tenía un costo de 32 millones de dólares. "Asumiendo que en el tiempo se ha duplicado el precio el costo de la planta de Río Grande debería costar a lo mucho 7,6 millones”.Por lo tanto dijo que es razonable pensar que existe un sopreprecio de al menos 10 millones de dólares en la oferta de Catler Service para impulsar el proyecto. El decreto supremo en cuestión agrega que todas las contrataciones, independientemente de su forma, que superen el monto de un millón de dólares) o su equivalente en Bolivianos, de conformidad al artículo número 9 inciso f) del decreto supremo 28324 (Estatutos de YPFB) deberán ser autorizadas por el Directorio en pleno.

Uno de sus ex miembros consultado por La Prensa señaló que la gestión de varios directores culminó en agosto por lo que el contrato con Catler Uniservice terminó siendo avalado por la presidencia de YPFB. Es decir sin la fiscalización.

La misma fuente señaló que los amplios poderes otorgados a la estatal y su presidente no pudieron ser objetados porque la orden venía desde Palacio y a través de un decreto.

Añadió que de estar completo el directorio probablemente el contrato con Catler no hubiese sido avalado por algunas observaciones como la de no tener el respaldo financiero para encarar un proyecto de la envergadura de la planta separadora.

La construcción de la planta iba a demandar un presupuesto de 86 millones de dólares, y Catler Uniservice sólo había declarado un capital de 50 mil bolivianos (7 millones de dólares).

El Deber informó luego de haber realizado una inspección aérea a la planta que no existe un avance en el proyecto debido a que las obras principales dependen de los queipos que aún estan en fase de construcción en el exterior. Es el caso de las tuberías, los tanques y otros insumos.

Un empleado de la firma Catler Service en Argentina de nombre Javier Montes en contacto con La Prensa aseguró que el proyecto tiene un avance del 30 y 40 por ciento en la construcción de los tanques fijos y moviles y otros equipos para la planta.

Así se verificó dijo luego de una inspección realizada en Argentina y Estados Unidos donde se fabrican estos insumos que tienen un peso superior a las 4.800 toneladas.

Montes señaló que Catler Uniservice es una compañía de Ingeniería que trabaja en conjunto con Gulsbi, firma asentada en Texas, EEUU que ha construido más de 50 plantas iguales o más grande que la de Río Grande.Fuentes del sector señalan que en lugar de darle el contrato a Catler, con la que se debió establecer una relación contractual es con Gulsbi que es la que finalmente levantará la obra.

Catler opera desde el bufette de su abogado en Salta, Argentina

Catler, la empresa argentina socia de Uniservice opera desde el estudio jurídico de su abogado en la ciudad de Salta. El portal de esta empresa www.catlercorp.com da cuatro direcciones internacionales; en Argentina, Brasil, Bolivia y república Dominicana.

La de Bolivia es donde funciona Uniservice en Santa Cruz de la Sierra, en la avenida Busch entre el tercer y cuarto anillo, calle cinco Nº 100.

La de Argentina, la dirección es en la ciudad de Salta, calle Juan M. Leguizamon 752.

Según información del diario EL TRIBUNO, de salta, proporcionada para el diario El Deber, comprobó que en esa dirección no existe ninguna empresa con ese nombre, no hay ningún cartel que la identifique y tampoco hay funcionarios que estén trabajando para ella.

De acuerdo con este medio escrito salteño, ese lugar es el domicilio y, donde también tiene su estudio jurídico, el abogado de Catler, Jesús Cornejo. A EL TRIBUNO le indicaron ayer que Cornejo estaba de vacaciones y que en 15 días llegaría.

Por si fuera poco, este medio escrito salteño comprobó que el número telefónico que se da en ese portal, es de la ciudad de Buenos Aires y no de Salta, tal como publicó El Deber, el sábado pasado.A EL TRIBUNO le contestó un señor de nombre Jaime Foster.

En cambio a El Deber, que hizo otra conferencia telefónica ayer, le siguió contestando un señor que dice tener por nombre Javier Montes y que manifiesta ser el secretario de la empresa.

Ayer, Montes volvió a indicar que el ejecutivo de Catler, Agustín Melano, no se encuentra y que la decisión de la compañía es no hacer declaraciones mientras las investigaciones de la Fiscalía no concluyan. Una versión similar ofreció Foster a EL TRIBUNO en ese mismo número telefónico. Cuando a Montes le indicamos si era posible que su empresa recibiera a un equipo periodístico de nuestro diario, esto fue lo que respondió: “Señor, pierde su tiempo, nadie los va a recibir”. Posteriormente se insistió para conocer cuáles son los trabajos que de manera específica hace Catler en Argentina, y esto fue lo que dijo: “Esta es una empresa privada, no es una empresa pública, no se publican los negocios y tampoco se publican los clientes”.

Sustituyen a ejecutivos

El presidente interino de la estatal petrolera, Carlos Villegas, posesionó la tarde de ayer a cuatro nuevos ejecutivos de Yacimientos Pretrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).

Los directivos son, José Luis Gutiérrez Pérez como Vicepresidente Nacional de Operaciones, el mayor del Ejército Gary Medrano como Gerente de Comercialización, Roger Uzquiano como gerente General de Administración y Finanzas, y Jenny Medinaceli como Director Legal General.

Según la agencia ANF, éstos dos últimos acomparon a Villegas desde el Ministerio de Hidrocarburos, luego en Planificación del Desarrollo y ahora en YPFB.

Gutiérrez y Medrano retornan a la petrolera estatal, fueron ejecutivos en la casa matriz y en la regional de Santa Cruz. Ambos profesionales tienen especialidad en el sector hidrocarburos.

Con la nómina en mano, Villegas tomó juramento de estos cuatro funcionarios en presencia de la viministra Anticorrupción Nardi Suxo; el ministro sin cartera para las Recuperaciones Estatales, Héctor Arce y vicepresidente de Administración, Contratos y Fiscalización, Juan José Sosa, quien fue ratificado, en su cargo y que también participó de la ceremonia de posesión de los nuevos ejecutivos.

Aunque la convocatoria a los periodistas fue para las 17.00 el acto empezó con 40 minutos de retraso.

El presidente de YPFB aseguró que continuarán los cambios de los ejecutivos y otros niveles donde sea necesario, puesto que el desafío es convertir a la petrolera en "una empresa transparente para que toda la población, entidades públicas y privadas, medios de comunicación conozcan de las actividades que desarrolla" esta empresa estatal.

Desde ayer en YPFB trabajan contingentes de notarios y de especialistas en informática, elaborando inventarios en cada oficina.

Suxo informó que a la comisión interventora se sumó el Ministerio de Defensa Legal, debido a que esta involucrada la recuperación de bienes del Estado, puesto que hay "un posible daño que se hubiera cometido".

"No se va a tapar ningún acto de corrupción", puntualizó la autoridad al indicar que la totalidad de los resultados de las pesquisas y auditorÌas serán informadas a la población y si amerita al Ministerio Público.

Ramirez y Catler se contradicen

La representación que suscribió el contrato entre Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la firma Catler- Uniservice desató ayer contradicciones entre el expresidente de la estatal Santos Ramirez y un empleado de la compañía en Argentina.

El contrato para instalar una planta de extracción de licuables se firmó el 14 de julio de 2008 en Santa Cruz.

En una encuentro con la prensa ayer al salir de YPFB, la ex autoridad afirmó que quien firmó el documento en Río Grande en julio de 2008, fue Jorge O`Connor y no Agustin Milano quien estaba sentado a su derecha durante el acto público.

Ante la insistencia de la prensa sobre si quien firmó fue Milano, Ramirez aseguró “no para nada, es el señor Miguel Oconnor quien tiene el poder notarial, no se puede firmar sin el poder notarial”. Por parte del Estado la firma corresponde a la autoridad destituida.

Sin embargo, La Prensa se contactó con el empleado de Catler Uniservice en Argentina, Javier Montes, quien aseguró que “El señor Milano y Oconnor firman el contrato, como corresponde en una asociación accidental, lo que pasa es que hay una desconocimiento asombroso de las actividades comerciales que sorprende”.

La Prensa le preguntó que Ramirez, como ex autoridad de la estatal afirma lo contrario. Entonces, Montes contestó “seguramente porque está mal informado por sus abogados, pero el acto fue registrado hasta por la televisión”. El empleado de Catler Uniservice afirmó que Milano no dará ninguna explicación.

Ex autoridad se paseó por YPFB

A pesar de que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) fue intervenida por el poder Ejecutivo a través de la designación de un nuevo presidente y el Viceministerio de Transparencia y Lucha Contra la Corrupción, la ex autoridad Santos Ramirez destituido por presuntos actos de corrupción continúa visitando las instalaciones de la petrolera

A primera hora de la mañana de ayer, el ex presidente de YPFB acudió al edificio central de la estatal petrolera pero no pudo ingresar porque la guardia del edificio cumplía órdenes de no dejar pasar a nadie. Sin embargo, Ramirez afirmó que se presentó para entregar documentos y la oficina a su sucesor, Carlos Villegas.

“Seguramente ha pensado que alguien pueda sustraer algún documento, nadie ha sustraido pero más bien he estado entregando toda la documentación”.

Añadió que retornaría a las 18.00 horas para entregar más información oficial sobre el hecho investigado, pero también lo hará hoy. “Estamos acordando una reunión en horas de la tarde para ver si mañana podemos concluir toda esta entrega de oficinas y de documentación”. A los medios de comunciación presentes les extraño que la ex autoridad tenga que traer documentación cuando se supone que cualquier material al respecto tendría que permanecer en la entidad.

La nueva autoridad Villegas negó que exista cualquier tipo de acuerdo con Ramirez .

A diferencia de lo que ocurría cuando era presidente cuando siempre huía o eludía las preguntas, la ex autoridad se mostró amable con los medios de prensa.

Mas datos

Ayer hubos un arduo movimiento desde las 07.00 en oficinas de la petrolera

Las dependencias estuvieron más resguardadas por la Policía de lo habitual

El nuevo presidente Carlos Villegas se reunió con fiscales toda la jornada

lunes, 2 de febrero de 2009

Ingenieros observan el control y calidad de los equipos de gas

La fuga en un gabinete (caja) domiciliario de medición y regulación de presión de gas natural en una instalación de la zona de Alto Miraflores Norte pone en duda la calidad y certificación de los equipos utilizados por Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y alerta de posibles riesgos.

Esto se desprende de una evaluación llevada a cabo por el Colegio de Ingenieros Mecánicos de La Paz, perteneciente a la Sociedad de Ingenieros de Bolivia, y el Instituto de Investigaciones Mecánicas de la Carrera de Ingeniería Mecánica de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA).

En respuesta, la estatal petrolera aseguró que no recibió nunca un reclamo de mal funcionamiento y que sus equipos están plenamente garantizados.

En junio de 2008, a raíz de una denuncia de seis vecinos sobre una supuesta fuga, el presidente de la Junta de Vecinos de Alto Miraflores Norte, Wálter Herrera Barrios, expresó sus reparos sobre la seguridad de los gabinetes de gas natural instalados en la zona.

Éstos son las cajas o armarios que contienen los medidores de consumo y los reductores de presión del energético que fluye a los domicilios.

En atención a esa preocupación, la junta vecinal decidió someter a revisión técnica una de estas cajas y encomendó el trabajo al Colegio de Ingenieros Mecánicos de La Paz y a la Carrera de Ingeniería Mecánica de la UMSA.

El presidente del Colegio, Alejandro Mayori, explicó que una vez efectuado el diagnóstico en el gabinete, se comprobó que éste presentaba una fisura en una unión enroscada que daba lugar a fugas. La fisura pudo deberse a un ajuste excesivo, a un mal alineado, a deficiencias en la fabricación, en el ensamblado o fallas de fabricación.

Además, no se pudo establecer dónde se ensamblan los gabinetes ni se pudo verificar la marca, modelo, serie y certificación de calidad. Por otra parte, en algunas tuberías se evidenció una soldadura manual.

Mayori explicó que al no existir en Bolivia una normativa sobre gabinetes, la Superintendencia de Hidrocarburos adoptó la norma argentina denominada NGA-235, la que exige que los gabinetes fabricados o importados deben tener obligatoriamente una certificación de calidad emitida por una entidad competente. Certificado que no se pudo encontrar en el gabinete objeto de análisis.

La certificación es una garantía de que los gabinetes son óptimos y seguros para su instalación y funcionamiento sin riesgo alguno para el usuario. Dicha certificación es el criterio especializado de una tercera entidad, la que en Bolivia debería ser emitida por el Instituto Boliviano de Normalización y Calidad (Ibnorca), única institución autorizada en el país para realizar esta labor.

La Unidad de Comunicación de YPFB, en respuesta al informe del Colegio de Ingenieros Mecánicos de La Paz, informó que en su momento en la zona de Alto Miraflores Norte se hizo una inspección conjunta con la presencia de un notario de fe pública y ocho técnicos de empresas instaladoras.

Esto para consultar “vecino por vecino” en el barrio Señor de Malta si habían tenido algún problema o peligro de fuga a raíz de la instalación de gas natural o si tenían conocimiento de que algunos de sus vecinos tuvieron algún inconveniente.

Según YPFB, la respuesta que se recibió fue “que no han tenido ningún problema y que más bien habían sido inducidos y atemorizados por el presidente de su Junta de Vecinos, Wálter Herrera, para que exista una desconfianza entre los usuarios, creando con tal actitud una cortina de humo para tapar los abusos y cobros indebidos que el señor Herrera realizó”.

La estatal petrolera recordó que hasta el momento efectuó 60.000 conexiones de gas en todo el país en los anteriores cinco años y en ningún punto de la red hubo un accidente como el que se vaticina y tampoco se constituye “en una bomba de tiempo”, porque no está sometida a presión, como puede ocurrir con una garrafa si el energético no circula libremente.

Agrega que del tipo de gabinetes que observa el Colegio de Ingenieros Mecánicos se tienen habilitados y en perfecto estado más de 22.000, no habiéndose recibido ningún reclamo de mal funcionamiento. “Por lo que suponemos que la muestra analizada ha sido intencionalmente seleccionada de los que fueron rechazados por nuestro personal técnico”.

“Cuando se mencionan las características del gabinete, se anota que no llevan marca ni identificación, porque tienen marca de fabricante, además del sello de YPFB”.

Añade que “las citadas cajas son sólo un soporte y se han colocado siguiendo las especificaciones técnicas correspondientes, de manera que si por una mala instalación en la manipulación se podría ocasionar una rajadura y por ende se produciría una fuga, en tal caso corresponde colocar otra caja de gabinete que no sea sometida a tanta presión o mal armada como señala la nota”.

El plan estratégico de YPFB pretendía hacer en la gestión anterior más de 100.000 conexiones domiciliarias. El bajo costo es el principal beneficio para la población, porque por 897 pies cúbicos de gas natural al mes, que es un requerimiento promedio, cancelará 20 bolivianos en lugar de los 45 bolivianos que eroga por dos garrafas de gas licuado de petróleo (GLP) en el mismo periodo. La instalación de la red y equipo cuesta 300 dólares.

Las fallas se corrigen

Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) aclaró que en caso de fallas en los equipos de instalación de redes de gas domiciliario, se los cambia inmediatamente.

En consecuencia, y cumpliendo su labor de servicio a la sociedad, la estatal petrolera informó que el gas natural domiciliario se seguirá instalando en todas las regiones del país, tomando como base la seguridad y el buen uso del material como elementos fundamentales.

De acuerdo con la nueva Constitución Política del Estado, Yacimientos debe hacerse cargo de toda la cadena productiva de los hidrocarburos y de la instalación de las redes de gas domiciliario.

Este proceso se llevará adelante desde marzo, cuando las empresa privadas que están a cargo de este servicio concluyan sus contratos, como Sergas, en Santa Cruz; Emcogas, en Cochabamba, Emcogas y Emdigas, en Sucre; Emtagas, en Tarija, y Cosermo, en Monteagudo.

No hay norma nacional

El Instituto Boliviano de Normalización y Calidad (Ibnorca) informó que en Bolivia no existe una norma que vigile la calidad de las cajas de regulación y medición de gas natural. Además, considera que la utilización de una normativa del exterior debería pasar por una certificación interna.

El responsable de comunicación del Ibnorca, Rolando Mendoza, explicó que la información de la norma vigente en Argentina puede ser utilizada para algunos elementos.

Sin embargo, esa normativa fue elaborada para medir equipos de redes de gas natural que se instalarán en una región geográficamente distinta a la de Bolivia.

“En el caso de La Paz, estamos en una región con altura y algunos elementos deberían someterse al análisis o certificación de una tercera entidad”. El Ibnorca, por decreto supremo, tiene la misión de elaborar normas bolivianas, pero en el caso de las redes de gas natural, no ha recibido un orden expresa para trabajar en ello.

Más datos

La estatal petrolera está a cargo de las redes de gas en la mayor parte del territorio nacional.

Hay empresas privadas en Cochabamba y Tarija que están a punto de cumplir su contrato.

El Gobierno quiere masificar en cinco años el servicio de gas domiciliario en el país.

domingo, 1 de febrero de 2009

Comienza depuración en YPFB con posesión de nuevo presidente

• Primer Mandatario del país lamenta lo que pasa en Yacimientos, que tiene la responsabilidad de poner al Estado al frente del sector de hidrocarburos.
• Las criticas llovieron sobre la ex autoridad, las que empezaron con el desabastecimiento de combustibles registrado el año pasado.

La depuración comienza en Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) con la posesión del nuevo presidente de la entidad estatal, Carlos Villegas, ex Ministro de Planificación del Desarrollo.

El Primer Mandatario señaló que hará llegar al nuevo Presidente Interino de YPFB la lista de los funcionarios de Yacimientos que estarían presuntamente también vinculados en hechos de corrupción para que se investigue.

El asalto y muerte a Jorge O’Connor el pasado martes fue la punta de lanza para que se haga conjeturas y se apunte a la dirección de YPFB por posibles coimas que estaría recibiendo de una empresa que firmó contrato para la construcción de una planta separadora de líquidos en la zona de Entre Ríos, Cochabamba.

Ese hecho generó diversas reacciones y críticas, que indican que la corrupción frena la reestructuración y el fortalecimiento de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).

REEMPLAZO

El presidente de YPFB, Santos Ramírez, fue reemplazado por Carlos Villegas, ex Ministro de Planificación del Desarrollo, debido a que no convenció la aclaración que ofreció el viernes en conferencia de prensa.

Según la agencia estatal ABI, Ramírez habría sido echado por el Mandatario por sospechas de actos irregulares en la administración de la estatal petrolera.

Con la posesión de Carlos Villegas como nuevo Presidente de YPFB, suman seis las personas que asumieron este cargo, y cuatro fueron cambiados, con Ramírez, por denuncias de irregularidades en el manejo de la estatal petrolera, y uno renunció al cargo horas después de haber sido posesionado.

Julio Alvarado fue denunciado por un contrato que tenía irregularidades observadas por el entonces superintendente de Hidrocarburos, Víctor Hugo Saínz; fue reemplazado por Manuel Morales, pero su viaje a Cuba, que presentaba una serie de anormalidades, provocó su alejamiento; en su reemplazo ingresó Guillermo Aruquipa, y la falta de conocimiento del sector ocasionó su cambio; ingresó Santos Ramírez y el asalto de 450 mil dólares y denuncias de coimas a YPFB le quitaron el respaldo y el Jefe de Estado decidió cambiarlo.

El desabastecimiento de combustibles que se originó en septiembre, octubre y noviembre del 2008, provocaron una serie de criticas contra Ramírez, y algunos pidieron el cambio por la mala gestión que estaría ejecutando.

La muestra de “la mala gestión” del saliente titular de YPFB es la decisión de la empresa rusa Gazprom, de congelar las inversiones por la falta de seriedad en la conformación de las sociedades mixtas para operar en el país, indicaron fuentes que prefirieron el anonimato.

POSESIÓN

En la posesión, el primer Mandatario, Evo Morales lamentó lo que sucede en YPFB, entidad estatal que encabeza el proceso de nacionalización de los hidrocarburos y es la empresa estratégica para que nuevamente el Estado sea el actor principal en el sector de hidrocarburos.

“Pero el Gobierno Nacional lidera la lucha contra la corrupción. Va a continuar con ese trabajo”, enfatizó el Jefe de Estado a tiempo de instruir a Villegas y a la viceministro de Transparencia, Nardi Suxo, intervenir YPFB para esclarecer a la brevedad posible dónde iban esos 450 mil dólares que se reveló como producto de un asalto con la muerte de Jorge O’Connor el pasado martes.

Por su parte, el ministro de Hidrocarburos, Saúl Ávalos, fue el encargado de tomar el juramento de Villegas, en reemplazo de Santos Ramírez de quien se dijo fue echado por el Mandatario por sospechas de actos irregulares, según ABI.

Morales dijo que ya se sabe de dónde provenía el dinero robado por los delincuentes que mataron a O’Connor, pero añadió que “ahora la tarea es saber a dónde iba o quién iba beneficiarse del mismo”.

“El compañero Santos Ramírez tiene la obligación de defenderse ante el pueblo boliviano y ante las diversas instancias de la justicia y el Parlamento que investigan el asunto”, afirmó Morales.